A veces, pequeños cambios en nuestras rutinas y, más aun, en nuestra actitud frente a tos problemas o las relaciones personales pueden impedir situaciones que nos enferman. Lo que sigue es una guía práctica y sencilla para estar mejor.
1) Trate de salir con anticipación para ir al trabajo. Andar a las apuradas genera tensión.
2) Realice actividades físicas placenteras, no competitivas tres veces por semana (yoga, natación, caminatas, etc). Si no dispone de ese tiempo, cambie sus rutinas y haga una parte del trayecto a sus obligaciones caminando o suba y baje las escaleras a pie.
3) Realice ejercicios de relajación enferma cotidiana. Disponga de 5 o 10 minutos diarios para ello en un ambiente con luz tenue y música suave.
4) Organice su día, respete su horario de descanso y en este caso apague el celular.Trate de mejorar las relaciones laborales. Trabajar sin tensiones disminuye el estrés.
6) No crea que todos los problemas personales y familiares los puede solucionar, pida ayuda siempre.
7) Si tiene un día muy intenso trate de no comer mucho al mediodía.
8) Cuide su imagen, haga cambios en su peinado y en su ropa si hiciera falta y tienda a comprar colores claros que dan más optimismo.
9) Evite situaciones que la ten-sionen como películas de terror o programas de televisión que la conmuevan demasiado.
10) Cambie su alimentación incorporando fibras, frutas y verduras , en reeemplazo de grasas y azucares.
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