Un marco adecuado de la cara y de expresión depende en gran medida, de la forma de las cejas.
Por eso, es fundamental depilarlas de acuerdo con sus rasgos. Como no se trata de una tarea fácil, no dude en ponerse en manos de una experta. Y para el mantenimiento tenga siempre a mano pinzas, peine, lápices de buena calidad y un espejo de aumento.
En cambio, si se anima a hacerlo usted misma busque un lugar bien iluminado y, con tranquilidad, comience desde el entrecejo hacia el centro y luego el exterior. Vaya haciendo pausas para ver cómo están quedando las cejas.
Para el delineado, apoye un lápiz en forma vertical sobre la aleta de la nariz de manera que pase por el lagrimal del ojo.
La ceja no debe pasar el límite establecido por el lápiz. Luego desplace desde el lagrimal hasta el rabillo del ojo, pero sin despegar de la nariz, para saber dónde debe terminar.
Alargado: depile las cejas en forma horizontal y evite acortar los j extremos.
Triangular: déle una forma suavemente curvada y un poco alargada.
Cuadrado: una forma levemente angular servirá para suavizar los rasgos.
Redondo: Siga una línea ascendente.
Ovalado: cejas poco depiladas, largas y arqueadas.