Es fácil reconocer una piel sensible porque a simple vista se ve muy fina, casi translúcida, se enrojece con facilidad, produce pricazon y hasta cierto ardor. Varios suelen ser los factores, el efecto acumulativo del sol y el constante uso de cosméticos inadecuados son decisivos. A continuación le presentamos una mini-guía para su cuidado: • Use sólo cosméticos hipoalergénicos, de textura liviana y en la menor cantidad posible.
• Descarte las máscaras para pestañas a prueba de agua ya que suelen producir alergias en la zona de los ojos.
• Elija cremas sin colorantes artificiales y con emulsionantes vegetales; olvídese de los de origen animal como la placenta o el colágeno.
• Periódicamente hagase un pelling muy suave y con ingredientes nutritivos. Además, aplique una mascarilla de crema descongestiva y regeneradora.
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