Cuando nos maquillamos frente al espejo nos vemos bien, pero cuando salimos a la luz solar nos damos cuenta que hemos cargado demasiado nuestro rostro.
Si quieres saber a qué se debe esta diferencia de apreciaciones, le contamos que puede tratarse de la luz solar. Es que la luz del día permite observar el verdadero tono del maquillaje, mientras que la del baño le da un toque artificial.
Las compañías de cosméticos al hacer las pruebas de sus productos los exponen a la luz del sol porque es la más clara, pero como pintarnos todas las mañanas al aire libre se vuelve un método bastante complicado, lo mejor será que solucione el tema de la luz artificial.
Coloque lampantas con luz incandescente de 100 vatios o dos de 75. Otra idea para no llevarse sorpresas desagradables es vestirse con la luz de la habitación y colocar las lamparitas a los costados del espejo.
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