El actual ritmo de vida, donde es patente la falta de ejercicio, el estrés y los excesos en la alimentación, favorece la aparición de celulitis.La celulitis es más que un simple problema estético. Los pequeños nodulos, ondulaciones y estrías que aparecen en la superficie de la piel, especialmente en las caderas, nalgas y muslos son la consecuencia de una serie de desequilibrios internos. Y es que la celulitis es una alteración cutánea, que se caracteriza por una acumulación anormal de grasa, agua y toxinas en el tejido adiposo, localizado debajo de la epidermis. Las células que constituyen este tejido reciben el nombre de adipocitos y son los verdaderos responsables de la aparición de la indeseada celulitis. En el interior de éstos tienen lugar dos importantes procesos relacionados con el metabolismo graso: la lipogénesis, que consiste en la formación y almacenamiento de las grasas y la lipólisis, gracias a la cual se liberan las grasas acumuladas para poder ser empleadas como fuente alternativa de energía. Cuando se produce un desequilibrio entre estos dos procesos a favor de la lipogénesis, surge la celulitis. El exceso de grasa que progresivamente se va acumulando en las células adiposas provoca un aumento en su tamaño y una deformación en la superficie de la piel, que a simple vista o al pellizcarla, presenta un aspecto nodular, conocido como "piel de naranja". Otra de las consecuencias de este proceso es la presión que los propios adipocitos ejercen sobre los vasos sanguíneos y linfáticos, que entorpece la circulación y, por lo tanto, la eliminación de las toxinas. Con el tiempo, el tejido conjuntivo que rodea a estas células se va debilitando, se vuelve flácido y la piel pierde su firmeza y tonicidad natural. Aunque se sabe que existen factores hormonales que relacionan la celulitis con los estrógenos (hormonas femeninas), no hay que echarle la culpa de este trastorno sólo a las hormonas. Nuestro actual ritmo de vida, en el que nos pasamos demasiadas horas sentados en el trabajo, en el coche o bien delante del televisor, y en el que apenas nos queda tiempo para el ejercicio, unido a los excesos en la alimentación, las malas posturas, el estreñimiento crónico y el estrés, también favorecen la aparición de la celulitis. Por último es necesario comenzar a ejercitarte a diario, y eliminar los malos habitos alimenticios y comenzar una dieta más sana a base de verduras y mucha fruta, no olvides tomar 2 litros de agua por día, así como tratar la celulites con cremas específicas.
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