Conseguir un físico bien torneado se ha convertido en el objetivo de hombres y mujeres de todas las edades.
Para lograrlo, el entrenamiento con pesas es uno de los tantos métodos elegidos porque tonifica los músculos y los endurece, sin embargo, muchas veces se cometen ciertos errores.
Es importante comenzar con poco peso e ir aumentándolo progresivamente, de acuerdo con las posibilidades de cada uno.
Es un mito que los principiantes deben recurrir a un peso excesivo para progresar mas rápido.
Recuerde que ejecutar levantamientos incorrectos en forma repetida puede causar lesiones severas.
No es aconsejable entrenar más de una hora y media, ya que lo importante no es aumentar el tiempo de trabajo sino cumplir con la rutina impuesta por el profesor.
Por lo general, las rutinas no exceden los 45 minutos.
Si usted entrenó intensamente, no acuda a un nuevo entrenamiento, el cuerpo necesita un descanso y hay que respetarlo,
Si todavía subsisten los síntomas de esfuerzo permítase un día extra de descanso y
recién entonces acuda al gimnasio.
La alimentación ideal para aquellos que entrenan con pesas y no presentan alguna
problemática que los obligue a un régimen especial consiste en armar una dieta
compuesta por un 60% de hidratos de carbono, 30% de proteínas y 10% de grasas, junto con la utilización de un buen complejo multivitamíníco-mineral.
No olvide los 8 vasos diarios de agua para mantener un buen nivel de hidratación.
El sueño es fundamental: hay que dormir entre 7 y 9 horas por día.
Un buen calentamiento previo es un requisito impostergable antes de comenzar a entrenar. Haga ejercicios de elongación y durante unos 10 a 12 minutos: trote, practique bicicleta o soga.
Una musculatura caliente es más flexible y trabaja con un intervalo superior de recorrido, además se disminuye las posibilidades de lesiones.