Además de ser la mejor carta de presentación de las manos, las uñas ayudan a prevenir algunos malestares orgánicos. Como están formadas por un tejido duro, llamado queratina, en cualquier anormalidad que presenten las uñas puede ser un signo particular de un desajuste del cuerpo. Aquí le contamos los probiemitas más comunes.
Si las uñas están inflamadas, hinchadas o duele la piel debajo de ellas, puede tratarse sólo de una uña encarnada, sobre todo si son las del pie. De lo contrario, puede deberse a una paroniquia, una infección de la piel alrededor de las uñas, que se puede desencadenar a raíz de dejar ias manos mucho tiempo en el agua (por ejemplo, lavando platos o ropa). El médico recetará una crema antibiótica o antimicótlca, o bien, un esmalte de uñas especial. Evite mojarse las manos con frecuencia y use guantes de goma para lavar.
Si las uñas se han descolorido y engrosado, puede tratarse de una enfermedad micótica, en especial cuando son las de los pies. El especialista aconsejará ingerir comprimidos antimicóticos y aplicar una crema específica.
Cuando las uñas presentan picadas de hoyuelos, puede estar desencadenándose una psoriasis. Seguramente, el médico le aconsejará que lleve las uñas bien cortas y el esmalte impedirá que se dañen más. Si la piel está afectada, puede ser que le recete una crema con corticosteroides y un tratamiento con rayos ultravioleta.
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