Muchas veces nos pasa que cuando nos miramos al espejo notamos que nuestro cabello es un desastre, ya sea porque se nos ha vuelto muy revelde o es uno se esos días muy húmedos.Para no caer en la desesperación y poder arreglarlo y dejarlo presentable, no es necesario salir corriendo a la peluquería ni gastar mucho dinero. Con estos simples consejitos podrá verse bien. Cuando el cabello está inmanejable es preferible no lavarlo con champú, porque le dará más volumen y será más difícil de peinar. En este caso, lo ideal es humedecer un poco las puntas, colocar crema enjuague y secar con secador de pelo, dándole la forma que se desee. Si el problema es que su cabello está en una etapa de transición entre el corte anterior y el que está intentando lograr, habrá que recurrir al ingenio para volverlo prolijo. Si el flequillo está creciendo y no puede peinarlo, después de lavarlo intente mezclarlo con el resto del largo del cabello haciendo una raya al costado y fijándolo con un poco de spray. Si no queda bien, intente con gel y sujételo con un accesorio que haga juego con la ropa. Cuando está apurada y no tiene tiempo de lavarse el pelo, lo mejor es recogerlo por detrás de la cabeza, haciendo un rodete flojo, con algunas mechitas qué caigan descuidadas sobre el rostro. Si tiene que renovar el corte y advierte que el pelo le molesta sobre la cara, no dude en sujetarlo con una vincha o con un pañuelo de gasa, bien doblado y a tono con el color del cabello.
|