Si necesitas poner tu cuerpo a punto, un recurso que nunca pasa de moda y tiene múltiples beneficios es el baño sauna.Para mencionar algunos de estos beneficios podemos hablar de sus propiedades desintoxicantes, reductoras y estimulantes del organismo.
Actualmente, hay una gran variedad de este servicio en gimnasios, institutos de belleza y a precios muy accesibles.
Para lograr un shock desintoxicante para la piel se puede alternar, en una sola sesión con otros baños, como el turco, el finlandés y finalizando con la ducha escocesa (se trata de un chorro fuerte de agua que cae sobre zonas estratégicas del cuerpo para relajar y descontracturar).
Las personas de presión arterial baja y las embarazadas a partir del séptimo mes eviten este tipo de baños.
Para aprovecharlos al máximo, conviene humectar bien la piel de todo el cuerpo antes de entrar al sauna.
Durante el baño, se debe ingerir mucho líquido, especialmente agua o jugos naturales.
En los intermedios para el relax, se puede cubrir la cara con gasas embebidas en té de manzanilla fría.
Como el sauna abre los poros, lo ideal será realizar, después, una limpieza profunda de la piel.
Luego, para cerrar tos poros, se recomienda aplicar una máscara astringente de barro, que además tiene efectos exfoliantes.
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