Son vibraciones mecánicas, similares a las sonoras, que poseen la cualidad de penetrar en el cuerpo, para combatir la celucitis.
Estas vibraciones ejercen una interacción con las estructura -tejidos grasos- que se encuentran a su paso. Los ultrasonidos tienen tres efectos diferentes:
Mecánicos: La vibración produce un masaje de martilleo que da lugar a la rotura de algunas estructuras.
Térmicos: La vibración produce el calentamiento de la zona a tratar, aumentando el riego sanguíneo y mejorando la oxigenación de los tejidos y la eliminación de toxinas.
Químicos: Reacciones provocadas por las ondas ultrasónicas.
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