La causa de que los labios se sequen y se agrieten es la falta de hidratación. En las épocas de Sol intenso, este problema se puede complicar con otro tipo de lastimaduras en la boca, como llagas. El paso número uno para solucionarlo es beber abundante agua y jugos. La hidratación también viene de la mano de las frutas y las verduras crudas. Estos alimentos contienen una cantidad importante de agua, que el cuerpo metaboliza en forma saludable. Además, puede consultar con su médico si es conveniente que tome algún complejo que contenga las vitaminas A, B y E. Estos nutrientes mejorarán la delicada piel que recubre los labios. Para humectarlos en forma externa, pruebe con aceite vegetal, como el de jojoba o de germen de trigo. Al salir a la playa o cuando va a estar expuesta al Sol varias horas no se olvide de utilizar un protector labial como prevención. Busque alguno que contenga áloe Vera, caléndula o vitamina E. Si se lo olvidó, pinte sus labios con algún labial cremoso, que la protegerá, aunque en forma parcial.
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