Si después de todo un día de caminar comienzas a sentir tus piernas doloridas y pezadas, hoy te damos la solución con estos sencillos masajes. Primero comenzamos con una palpación de la zona, para relajar la pierna.
Comenzamos con pellizcos desde el maleolo, hasta llegar a la rótula. Luego con las manos sobre el tibial posterior y el tibial anterior, siempre en forma ascendente realizar pellizcos y amasamiento con toda la mano, profundizando bien en la rótula y el núcleo de la rodilla. Terminamos con masajes de deslizamientos suaves y firmes. Deberemos realizar los mismos movimientos en la zona interna de la pierna.
Para la zona posterior, masajearemos el tendón de Aquiles en forma de pellizcos.
Desde el tibial posterior tomando en forma ascendente y rotatoria hacia el hueco poplíteo, realizamos un suave amasamiento y deslizamiento, terminando el masaje con suaves roce de nudillos y palmoteo.
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